A medio camino entre Xel-Há y Tulum se localiza Tankah, un pequeño sitio maya.
No hay señalización hacia el lugar; el único indicio de su ubicación lo proporciona un templo maya a la izquierda de la carretera rumbo a Tulum. El acceso es difícil, pues es a través de densa vegetación.
Tankah fue uno de los centros ceremoniales más importantes de la costa oriental durante el Clásico y el Posclásico. Las estructuras encontradas revelan que parte de sus templos y pirámedes contó con un número considerable de edificios residenciales destinados a la nobleza y a la clase sacerdotal. Estos edicios abarcan sólo una superficies de 20 hectáreas, pues la mayor parte de la población se distribuía hacia el interior de la región; cuando menos, así los sugieren los numerosos montículos explorados.
Otra entrada más fácil lleva al visitante a una tranquila bahía. Entre los principales atractivos del sitio se halla la exploración con esnórquel del cenote Tankah, que se halla rodeado de manglares y mediante canales subterráneos se comunica con el mar.